18 junio 2010

“Me tengo mucha fe porque me preparé para esto”, afirma Vivaldo

EL EX ARQUERO DE CHACARITA ES EL NUEVO DIRECTOR TECNICO DE LA CAI
Llega de Temperley, equipo al que dirigió una temporada en la Primera B Metropolitana. Se reunió con el presidente azzurro Carlos Peralta y el 28 de junio dirigirá su primera práctica con el plantel comodorense, que encarará su novena temporada en la Primera B Nacional.
El Patagónico

Jorge Vivaldo está a la espera de conocer el plantel de la CAI para saber qué refuerzos se necesitan.

La continuidad en la Comisión de Actividades Infantiles de la dupla técnica conformada por Luis Medero y Claudio Marini se diluía con el correr de las horas, y todo hacía pensar que la dirigencia buscaba una carta diferente.
Muchos nombres aparecían para ocupar el banco de suplentes azzurro, pero el “tapado” Jorge Vivaldo se convirtió en el entrenador de la CAI en cuestión de horas.
El “Flaco” nació el 18 de febrero de 1967 en Luján, Buenos Aires. Debutó en Arsenal de Sarandí y atajó en Deportivo Español y nuevamente Arsenal; luego pasó por Colón, Chacarita Juniors, Olimpo, otra vez Chacarita, Tiro Federal, Independiente Rivadavia y se despidió en Temperley, club donde dirigió por primera vez en la Primera B Metropolitana hasta la temporada pasada.
Tras confirmarse su salida de Temperley, Vivaldo se reunió con el presidente de la CAI, Carlos Peralta, en Comodoro Rivadavia, y acordó su llegada.
“Había tenido una charla con Carlos Peralta y se definió todo muy pronto. Hice un vuelo relámpago a Comodoro para interiorizarme sobre la propuesta del club y me llamaron para confirmarme. Tuve mi despedida en Temperley y tengo la chance de saltar de categoría”, manifestó esperanzado.

Sobre su proyecto en el equipo comodorense, el ex arquero adelantó: “La CAI siempre les da prioridad a los juveniles del club, hay una buena camada de jugadores. Es un desafío hermoso porque hay que meter mano en el equipo y eso es lo que a uno le gusta”, confesó.
“Hay una muy buena materia prima, tengo muchas ganas y una ilusión enorme. CAI es un club formador y vendedor. Todo el mundo está detrás de los jugadores de la CAI y algunos se pueden llegar a ir. Hay que conocer todo el plantel para ver dónde necesitamos refuerzos. Tenemos tiempo todavía, porque volvemos a entrenar el 28 de junio”, remarcó.
Al “Flaco” le encantaría poder incorporar a un viejo conocido: “Sería lindo contar con Crivelli, pero es imposible porque Temperley lo quiere negociar. Capogrosso está cerca de renovar. Pagés es un jugador que conozco aunque sé que Meloño tiene chances de renovar. No tengo compromisos con nadie y en caso de que me haga falta, lo voy a llevar a Pagés porque está entero físicamente y porque aporta mucho para el grupo. Sería muy beneficioso para el club y para los chicos”.
Por último, aclaró: “Mi familia se va a quedar en Buenos Aires, mis hijos están grandes y hay que hacer un sacrificio por esta profesión que es muy linda. CAI es un club muy particular y uno puede planificar el trabajo de todo el año. Ser buena persona me abre las puertas, estaba preocupado y por suerte apareció la CAI”.
Como buen creyente, enfatizó: “Dios no deja de sorprenderme, nadie se imaginaba esa diferencia en las elecciones. Le agradecí la chance a la comisión que se fue y a los que vinieron les deseo el bien, porque a la larga la buena vuelve”.
Ante su nuevo desafío, se tiene mucha fe. “La B Nacional es diferente a la B Metro por varios factores. La CAI prioriza jugar un buen fútbol con jóvenes del club. Me tengo mucha fe porque me he preparado para esto. Como jugador peleé el descenso más de la mitad de mi carrera”, concluyó el ex arquero.